Entre planes y panes: Elegí el pan!
- May 3, 2025
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El sábado llegó como una promesa:
hoy sí limpio, hoy sí organizo, hoy sí escribo, hoy sí me convierto en la versión adulta funcional que mi yo del lunes necesita.
Spoiler: no pasará.
Y es que, querida gente seria; Heiddy es Géminis.
Eso significa que puedo tener 17 planes para hoy y la misma cantidad de excusas creativas para no hacer ninguno. Porque yo no procrastino… yo florezco en la contemplación horizontal, Amen

El sábado es como ese mango que se ve jugoso pero está verde por dentro:
te promete cosas, te ilusiona, y cuando lo muerdes, lo único que encuentras es el sabor ácido de la pereza existencial que me consume.
Y qué si hoy no hice nada. ¿Acaso el sofá no merece sentir mi amor?
¿No es válido quedarme viendo el techo, pensando en cómo los antiguos griegos también se tiraban a reflexionar bajo el sol sin hacer mucho, y a eso le llamaban “filosofía”? Yo, humildemente, sigo sus pasos. Con Netflix y los cánticos de mis hijas de fondo, claro.
Y sí, soy madre también. Pero hasta eso hoy lo puse en pausa.
Porque incluso las mamás, esas que somos heroínas en chancletas, tienen derecho a rendirse ante el hechizo del “no voy a hacer nada”. Hoy les di las tablets sin culpa, dejé que vieran televisión más de la cuenta, y me senté a su lado sin remordimientos, abrazando el caos con cariño. Porque criar también es saber cuándo dejar que el día fluya sin guion. Amen otra vez!

La casa no está patas arriba, pero mi mente, aunque llena de pensamientos dispersos, se siente libre.
Libre como un salami picado en el mostrador del “Colmadero” de la esquina.
Libre como un Motoconcho que va en vía contraria pero con fe. Y eso, mis amores, también es productividad.
Así que sí, tengo un millón de cosas por hacer, pero por ahora solo haré una: absolutamente nada.
Y lo haré con gracia, en pijama bonita, y con la dignidad que solo un sábado puede brindar.
-Heiddy F.



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